Aves con una capacidad que se creía exclusiva del ser humano.

Los resultados de unos experimentos de conducta en palomas ante una pantalla táctil demuestran que estos inteligentes pájaros comparten nuestra habilidad de clasificar cosas cotidianas en categorías. Y, al igual que las personas, pueden centrarse en información visual que sea nueva o importante, y rechazar la que no lo sea.

Mientras observaban las palomas en los experimentos, Leyre Castro Ruiz y Ed Wasserman, ambos de la Universidad de Iowa en Estados Unidos, creyeron al principio que los animales aprenderían lo que era relevante (paso uno), y que después harían lo propio con la respuesta apropiada (paso dos). Pero, en cambio, los investigadores encontraron que el aprendizaje y la categorización parecían estar ocurriendo de forma simultánea en el cerebro. Colocaron a las aves frente a una pantalla táctil que contenía dos grupos de cuatro imágenes generadas por ordenador, tales como estrellas, espirales y burbujas. Las palomas tenían que determinar qué distinguía un grupo del otro. Estaban picoteando las características relevantes y distintivas de cada grupo, lo que sugiere que las palomas, como los humanos, utilizan atención selectiva para colocar a los objetos en las categorías apropiadas.

Paloma utilizando la pantalla táctil

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