La NASA prueba hoy la nave con la que sus astronautas viajarán al espacio profundo

Todo está listo en Cabo Cañaveral para el despegue de Orion, la nueva nave espacial con la que los astronautas de la NASA viajarán en el futuro al espacio profundo. Se trata del primer vuelo de prueba al que someten a la nave, que irá sin tripulación. Pese a ello, hay gran expectación porque se trata de la nave con la que EEUU planea explorar un asteroide o Marte.El despegue estaba previsto para las 13.17 (hora peninsular española) desde el Centro Espacial Kennedy de Florida pero el viento está retrasando el inicio de la prueba. Los ingenieros disponen de una ventana de lanzamiento de 2 horas y 39 minutos, es decir pueden lanzarlo hasta las 15.44 horas. También se ha detectado un problema con una válvula del tanque de hidrógeno.

La cápsula, que mide cinco metros de diámetro y 3, 3 metros de altura y capacidad para cuatro tripulantes, viajará a bordo de un imponente cohete Delta IV. Sin embargo, cuando se emprendan misiones al espacio profundo, como a Marte o a un asteroide, se utilizará un lanzador mucho más potente, el Space Launch System (SLS) que está siendo construido.EEUU está ansioso por volver a tener su propia nave espacial. El último despegue de un vehículo tripulado de la NASA ocurrió en julio de 2011, cuando el Atlantis puso fin a la era de los transbordadores (shuttle) y EEUU pasó a depender de las naves rusas Soyuz para viajar al espacio.Está previsto que el vuelo de prueba, que consistirá en dar dos vueltas a la Tierra, dure cuatro horas y media. La cápsula se situará a unos 5.800 kilómetros de distancia de nuestro planeta y en total recorrerá unos 100.000 kilómetros. Durante el test se probarán los sistemas de seguridad de la nave, así como el potente escudo contra la radiación que envuelve la nave, un primer paso hacia un sistema que consiga proteger el cuerpo de los astronautas de la intensa  radiación a la que estarán sometidos cuando viajen durante meses por el espacio profundo con destino a Marte.

El regreso a la Tierra será la fase más complicada de la prueba. Según explica Kelly Smith, ingeniero de la NASA del programa Orion, durante la reentrada en la atmósfera la nave viaja a una velocidad de unos 32.000 kilómetros por hora y está envuelta en una cortina de plasma que alcanza temperaturas de hasta 2.200ºC, casi el doble que la lava de un volcán en erupción. Durante esa fase, se pierde la comunicación con la nave.

Orion es capaz de reducir la velocidad hasta los 500 kilómetros por hora, pero sigue siendo muy alta por lo que hay que recurrir a los paracaídas. Primero se desplegarán dos, que la reducirán hasta dejarla en 280 kilómetros por hora. Cuando ya sea inminente el amerizaje, se desplegarán los tres gigantescos paracaídas principales, que permiten que cuando cae al océano, la cápsula vaya a sólo a 30 kilómetros por hora. La nave será recogida en el Pacífico. En su interior llevará todos los datos y mediciones que recabe durante la prueba para que sean analizados por los científicos y los ingenieros, de cara a la mejora del diseño. “Los test de vuelo son difíciles y complejos, pero nos dan la confianza de que los sistemas que hemos diseñado funcionan en condiciones reales de vuelo”, explica Kelly Smith.

http://www.elmundo.es/ciencia/2014/12/04/54804c0d22601d32568b457d.html?a=69b78a795a905388578a21901b5b2674&t=1417703087

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