Tres pacientes renuncian a una mano inútil a cambio de una biónica

El uso de las prótesis inteligentes ha cruzado una nueva frontera: amputar una mano atrofiada para sustituirla por una biónica y ganar de esta forma movilidad.

En los tres pacientes, con lesiones para las que no existe tratamiento, “la reconstrucción biónica ha supuesto una forma de recuperar la función a la mano”, explican. Gracias a ello, han sido capaces de acometer tareas sencillas como verter agua de una jarra, recoger una pelota, usar una llave, cortar comida con un cuchillo o, con la ayuda de la otra mano, desabrochar un botón.

La tecnología que se emplea no es nueva. Consiste en utilizar los impulsos eléctricos que contraen los músculos para activar unos sensores que controlan los movimientos de la prótesis. De esta forma, el cerebro transmite al nervio la orden de activar un músculo que, a su vez, traslada la señal al sensor que activa el dispositivo.

Debido a la naturaleza de la lesión de los tres pacientes, los tejidos musculares estaban muy dañados por lo que los cirujanos tuvieron que modificar la técnica convencional empleada hasta el momento. Para conseguir una intensidad en los impulsos musculares suficiente como para activar los sensores de la prótesis, los investigadores tuvieron que trasplantar e inervar (conectar un nervio a un músculo distinto) tejidos musculares sanos en la zona de contacto con la prótesis.

Finalmente, cada paciente cuenta con dos grupos musculares activos capaces de interactuar con el dispositivo. Es decir, dos señales de control, lo que permite una habilidad en la mano artificial relativamente limitada (cada señal de control activa un movimiento).

“El hecho de que el mecanismo no ofrezca demasiada movilidad es un tema menor, siempre que aporte funcionalidad”, indica José Luis Pons.


http://elpais.com/elpais/2015/02/24/ciencia/1424808808_156537.html

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